
FECHA: 10/06/2026
Al crear mi cuenta en wordpress.org y explorar el directorio por primera vez, me sorprendió la variedad de temas ya publicados. Repasé los requisitos técnicos —2000×2000 px, JPEG, sin marcas de agua ni logos— y aprendí que el sistema solo permite subir un máximo de 5 fotos por tanda. Para no perder calidad, transferí mis fotos por correo electrónico en vez de WhatsApp.
Navegando por el directorio noté que había categorías enteras dedicadas a naturaleza, arquitectura, comida, texturas y fauna, lo que me dio una idea más clara de qué tipo de fotos ya tenía disponibles en mi galería y cuáles necesitaba salir a tomar. También revisé varios perfiles de otros colaboradores para entender mejor qué tipo de imágenes solían aprobarse, y noté un patrón: las fotos más simples y bien enfocadas tenían mejores resultados que las que intentaban capturar demasiado en una sola toma.
Otro detalle importante que aprendí en esta etapa fue sobre la descripción que pide el formulario al subir cada foto: debe estar en inglés, ser breve (entre 3 y 10 palabras) y describir literalmente lo que se ve, sin interpretaciones ni lenguaje narrativo. Esto me obligó a pensar de forma distinta sobre mis propias fotos, describiéndolas de forma objetiva en vez de contar la historia detrás de cada una.
Leave a comment