
FECHA: 01/08/2026
Me siento bastante satisfecha con el proyecto que realicé. Como comenté en mis primeros posts, era la primera vez que hacía un sitio web tipo blog, y todo el proceso —desde crear páginas hasta aprender los requisitos técnicos y de accesibilidad del directorio de fotos— fue un aprendizaje constante.
Lo técnico fue solo una parte del aprendizaje. Aprendí que cumplir con las dimensiones mínimas no basta: la nitidez importa tanto como el tamaño, y eso solo lo entendí después de varios rechazos que al principio no supe explicarme. También aprendí a escribir texto alternativo de forma literal y objetiva, pensando en accesibilidad real para personas que usan lectores de pantalla, en vez de descripciones narrativas o subjetivas.
Otra cosa que no esperaba aprender fue lo importante que es la moderación voluntaria dentro de proyectos open source como WordPress. Cada una de mis fotos pasó por la revisión de una persona real, sin ninguna obligación de hacerlo, simplemente porque cree en mantener la calidad del directorio para toda la comunidad. Eso me hizo valorar más el trabajo detrás de plataformas que uno normalmente da por sentadas.
Si tuviera que hacerlo de nuevo, empezaría revisando la nitidez de mis fotos desde el primer lote, en vez de aprenderlo a base de rechazos. Aun así, considero que ese mismo proceso de prueba y error fue lo que más me enseñó sobre cómo funciona realmente contribuir a un proyecto de esta escala.
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